sábado, 6 de septiembre de 2014

Infecciones de transmisión sexual no virales en adolescentes y adultos jóvenes

Infecciones de transmisión sexual no virales en adolescentes y adultos jóvenes
Las tasas de prevalencia de muchas infecciones de transmisión sexual (ITS) son más altas entre los adolescentes. Si las ITS no virales son detectadas tempranamente, pueden ser tratadas, la transmisión a otras personas puede ser eliminada, y las secuelas puede ser evitadas.
El Grupo de Trabajo de los Servicios Preventivos de EE.UU. y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han publicado pautas de detección de clamidia,  gonorrea, y sífilis que recomiendan el cribado de aquellos en situación de riesgo en base a los datos de resultados clínicos y epidemiológicos.
Esta declaración de política se centra específicamente en estas ITS no virales curables, y revisa la evidencia para la detección de ITS no virales en adolescentes, comunica el valor de la detección, y esboza recomendaciones para la evaluación rutinaria de ITS no virales en los adolescentes.

Evidencia para apoyar la detección de ITS no virales 

El objetivo de la detección de infecciones de transmisión sexual (ITS) es definir y tratar a las personas con infecciones curables, reducir la transmisión a otros, evitar o minimizar las consecuencias a largo plazo, identificar a otros individuos expuestos y con infección potencial, y disminuir la prevalencia de infección en una comunidad.
Los objetivos de “Población Saludable 2020” para las enfermedades transmitidas sexualmente incluyen artículos que abogan la evaluación para clamidia en mujeres sexualmente activas menores de 25 años y establecen metas para disminuir las tasas de clamidia, gonorrea y sífilis en poblaciones  específicas.
El Grupo de Trabajo de los Servicios Preventivos de EE.UU. (GTSP), un panel independiente de expertos en prevención y medicina basada en la evidencia, ha publicado pautas de detección de clamidia, gonorrea y sífilis que recomiendan el cribado de aquellos en riesgo en base a los datos de resultados clínicos y epidemiológicos.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) publican recomendaciones de detección de ITS basadas en la evidencia para poblaciones específicas en situación de riesgo que no están cubiertas por el GTSP, pero que plantean desafíos para la salud pública en la prevención y control de enfermedades.
Las principales organizaciones médicas profesionales, incluyendo el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos y la Academia Americana de Médicos de Familia, tienen también pautas de detección de ITS publicadas para poblaciones específicas.
Las guías “Futuros Brillantes” de la Academia Americana de Pediatría (AAP) para vigilancia en salud recomiendan el screening de clamidia y gonorrea como apropiado para la población de pacientes y el ambiente clínico. Reportes clínicos recientes de la AAP que abordaron  exámenes ginecológicos y el cuidado de la salud sexual y reproductiva discuten temas clínicos y habilidades profesionales que son relevantes para la detección de ITS no virales en el consultorio. Estos informes clínicos y las recomendaciones de los CDC describen los elementos importantes de una historia sexual.http://www.intramed.net/contenidolista.asp?contenidoTipoID=28

lunes, 11 de agosto de 2014

Ébola: emergencia de salud pública internacional

Ébola: emergencia de salud pública internacionalhttp://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=85003




Enfermedad por el virus del Ebola
  • El virus del Ebola causa en el ser humano la enfermedad homónima (antes conocida como fiebre hemorrágica del Ebola).
     
  • Los brotes de enfermedad por el virus del Ebola (EVE) tienen una tasa de letalidad que puede llegar al 90%.
     
  • Los brotes de EVE se producen principalmente en aldeas remotas de África central y occidental, cerca de la selva tropical.
     
  • El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por transmisión de persona a persona.
     
  • Se considera que los huéspedes naturales del virus son los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae.
     
  • No hay tratamiento específico ni vacuna para las personas ni los animales.
     
  • El virus del Ebola causa en el ser humano la EVE, cuya tasa de letalidad puede llegar al 90%.
El virus se detectó por vez primera en 1976 en dos brotes simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo). La aldea en que se produjo el segundo de ellos está situada cerca del río Ebola, que da nombre al virus.

El género Ebolavirus es, junto con los géneros Marburgvirus y Cuevavirus, uno de los tres miembros de la familia Filoviridae (filovirus). El género Ebolavirus comprende cinco especies distintas:

    ebolavirus Bundibugyo (BDBV);
    ebolavirus Zaire (EBOV);
    ebolavirus Reston (RESTV);
    ebolavirus Sudan (SUDV), y
    ebolavirus Taï Forest (TAFV).

Las especies BDBV, EBOV y SUDV se han asociado a grandes brotes de EVE en Africa, al contrario de las especies RESTV y TAFV. La especie RESTV, encontrada en Filipinas y China, puede infectar al ser humano, pero hasta ahora no se han comunicado casos de enfermedad humana ni de muerte debidos a ella.
Transmisión

El virus del Ebola se introduce en la población humana por contacto estrecho con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de animales infectados. En África se han documentado casos de infección asociados a la manipulación de chimpancés, gorilas, murciélagos frugívoros, monos, antílopes y puercoespines infectados que se habían encontrado muertos o enfermos en la selva.

Posteriormente, el virus se propaga en la comunidad mediante la transmisión de persona a persona, por contacto directo (a través de las membranas mucosas o de soluciones de continuidad de la piel) con órganos, sangre, secreciones, u otros líquidos corporales de personas infectadas, o por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos.

Las ceremonias de inhumación en las cuales los integrantes del cortejo fúnebre tienen contacto directo con el cadáver también pueden ser causa de transmisión. Los hombres pueden seguir transmitiendo el virus por el semen hasta siete semanas después de la recuperación clínica.

La infección del personal sanitario al tratar a pacientes con EVE ha sido frecuente cuando ha habido contacto estrecho y no se han observado estrictamente las precauciones para el control de la infección.

Entre los trabajadores que han tenido contacto con monos o cerdos infectados por el RESTV se han registrado varios casos de infección asintomática. Por tanto, parece que esta especie tiene menor capacidad que otras de provocar enfermedad en el ser humano.

Sin embargo, los datos recopilados al respecto solo se refieren a varones adultos sanos, y sería prematuro extrapolarlos a todos los grupos de población, como los pacientes inmunodeprimidos o con trastornos médicos subyacentes, las embarazadas o los niños. Son necesarios más estudios sobre el RESTV antes de que se puedan sacar conclusiones definitivas sobre su patogenicidad y virulencia en el ser humano.
Signos y síntomas

La EVE es una enfermedad vírica aguda grave que se suele caracterizar por la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa y dolores musculares, de cabeza y de garganta, lo cual va seguido de vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. Los resultados de laboratorio muestran disminución del número de leucocitos y plaquetas, así como elevación de las enzimas hepáticas.

Los pacientes son contagiosos mientras el virus esté presente en la sangre y las secreciones. El virus del Ebola se ha aislado en el semen hasta 61 días después de la aparición de la enfermedad en un caso de infección contraída en el laboratorio.

El periodo de incubación (intervalo desde la infección hasta la aparición de los síntomas) oscila entre 2 y 21 días.

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